miércoles, 3 de febrero de 2010

Ocupar el lugar de la fe es el error del laicismo (español)

Entrevista a Rafael Navarro-Valls, catedrático de derecho eclesiástico y autor del libro “Entre la Casa Blanca y el Vaticano”/abc /martes 26 de enero de 2010

¿El obispo de San Sebastián, Munilla, será látigo y «cólera de Dios» para los nacionalistas?
No será «látigo» para nadie, sino pastor para todos.

Laicista confeso, Zapatero se integra entre orantes. ¿Confía?
Tengo la esperanza de que se vea como una forma de valorar la Religión. Tal vez ZP tome conciencia de que el Estado necesita de energías morales que éste no puede aportar.

¿Obama es el «Dios» de ZP?
Todos están de paso en la política, sobre todo los presidentes. No sería razonable adorar a quien antes de que se dé cuenta deberá partir.

Benedicto XVI vs Barack Obama. ¿El más poderoso?
El poder político en estado puro reside en la Casa Blanca; la primera autoridad moral de la tierra es el inquilino del Vaticano. Actúan en coordenadas diversas. A la larga, el espíritu acaba imponiéndose sobre la biología: ley de vida.

¿Quién tiene más adeptos, la política o la espiritualidad?
No son incompatibles, pero la espiritualidad, que es la búsqueda del mundo interior, preocupa a millones de seres. A la política se dedica un reducido número, aunque repercuta en la sociedad.

Un lustro después de su muerte, ¿hemos olvidado a Wojtila?
No es fácil olvidar a quien fue calificado de «portavoz planetario de los derechos humanos». Su pronta beatificación es universalmente aplaudida por millones de seres.

La izquierda quiere un «Estado laico». ¿Tiene explicación?
También yo soy un fan del Estado laico, pero siempre que la laicidad se entienda positivamente, no como forma de sustituir las antiguas «teocracias» por modernas «ideocracias». Es un error del laicismo español querer ocupar en las almas de los ciudadanos el lugar de la fe.

¿Qué demoledoras consecuencias tuvo la errónea identificación entre laicidad del Estado y hostilidad hacia la Iglesia?
La política religiosa de la II República no fue acertada, al no aceptar el peso de la Iglesia. La Constitución subsanó ese error estableciendo un punto de equilibrio entre la neutralidad radical de la II República y la sospechosa camaradería de la época posterior.

¿Laicidad es indiferencia o animadversión hacia la Religión?
Régis Debray (que no es una hermana de la caridad) preconiza el paso de una «laicidad de incompetencia» o de combate a una « laicidad de inteligencia», de «mano tendida». Es decir, una laicidad positiva que reconoce el valor social del factor religioso.

¿Es vital enseñar la Religión?
La Religión no está out (fuera) y el agnosticismo in (dentro). La firmeza de las convicciones -a la que la enseñanza de la Religión contribuye- ayuda a difundir principios vitales como la solidaridad, el respeto a la vida humana y la tolerancia.

¿Por qué quieren descolgar los crucifijos?
Porque no reflexionan sobre estas palabras de un Tribunal Constitucional europeo: «No es inconstitucional que los niños desde su infancia -y los hijos de padres ateos- conozcan que hay personas con creencias religiosas y que desean practicarlas».

¿El aborto da carta de naturaleza a la cultura de la muerte?

Para la sociedad secularizada, la vida de «aquí abajo» es la única de la que muchos creen disponer. Una ley de aborto, al eliminar esa «única» vida, contradice la imagen de sí mismo que el hombre «moderno» ha elaborado. Paradoja y ataque a los derechos humanos.

¿El matrimonio es un bien social o un contrato basura?
Es un bien social, pero se convierte en «contrato basura» cuando la legislación se empeña en resaltar sus accidentes y no su sustancia.

Y a la unión gay, ¿se le debe llamar matrimonio?
¿Debe llamarse contrato de permuta al de compraventa?
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